Educación Primaria Obligatoria (EPO) formada por seis cursos, entre los 6 y los 11
años. Dividida en tres ciclos.
En nuestro colegio marianista acompañamos a cada niño y niña en su camino de
crecimiento, ayudándoles a descubrir lo mejor de sí mismos. La etapa de Educación
Primaria es una aventura llena de experiencias, amistad y aprendizaje, donde
cultivamos la curiosidad, la autonomía y la alegría de aprender.


En Primaria acompañamos a cada niño y niña en una etapa clave: consolidan hábitos,
descubren sus talentos y aprenden a convivir. Lo hacemos con un estilo marianista
muy nuestro: cercanía, exigencia serena y espíritu de familia, para que se sientan
conocidos por su nombre, seguros y capaces.
En estos años reforzamos las bases de la lectura, la escritura, el razonamiento
matemático y el aprendizaje de idiomas, mientras crecen en autonomía y
responsabilidad. Queremos que cada alumno avance con metas claras y la alegría de
sentirse parte de un grupo que suma.
En Primaria se aprende mucho… y se vive aún más. El aula, el patio, las salidas y las
actividades complementarias forman un todo. Cuidamos la convivencia para que el
colegio sea un lugar seguro en lo académico y en lo emocional. Cada clase es una
pequeña comunidad donde todos tienen un lugar. Promovemos la convivencia positiva,
el respeto y la responsabilidad.
La participación en actividades complementarias y salidas culturales permite que el
aprendizaje se extienda más allá del aula.
Nuestras claves:
Formación integral: mente, corazón y manos.
Primaria Obligatoria – EPO
Cuidado personal: acompañamos lo académico y lo emocional.
Protagonismo del alumno: aprende haciendo, preguntando y creando.
Mirada inclusiva: diversidad como riqueza; apoyos cuando se necesitan.
En Primaria aprendemos desde las competencias que marca la LOMLOE y el currículo
andaluz: no solo “saber”, también saber hacer, saber convivir y saber ser. Por eso
combinamos rutinas sólidas con metodologías activas, evaluación que orienta y una
presencia docente muy cercana.
Aprender juntos enseña a escuchar, planificar, repartir roles y celebrar logros
compartidos. Los talentos individuales se convierten en fortaleza de equipo.
Proponemos retos que conectan con la vida real: investigar, crear productos,
presentar, argumentar… El alumno participa más y se motiva porque entiende el
sentido de lo que aprende.
Organizamos actividades por estaciones para atender mejor los ritmos y favorecer
una inclusión real dentro del aula. El docente guía; el alumno explora y gana
autonomía.
Usamos la tecnología como herramienta de aprendizaje y comunicación: investigación,
creación de contenidos, hábitos digitales responsables con criterio educativo.
Preparamos a nuestros alumnos para un mundo internacional con aprendizaje
cooperativo, profesorado bilingüe y auxiliar de conversación. Integramos áreas en
inglés para que el idioma sea natural en el día a día, y ofrecemos preparación para
certificaciones Cambridge.



Educamos desde una identidad cristiana marianista que une vida, fe y cultura.
Ofrecemos espacios sencillos y cuidados para crecer en interioridad, celebrar,
agradecer y aprender a servir.
Formar parte de un colegio marianista significa aprender a vivir desde el Evangelio:
con alegría, servicio y compromiso. La pastoral impregna la vida escolar mediante
momentos de oración, celebraciones, campañas solidarias y proyectos de aprendizaje-
servicio. Buscamos que nuestros alumnos descubran el valor de servir, compartir y
cuidar a los demás.
Tutoría y acompañamiento personal: educar es estar, mirar, escuchar y
orientar.
Interioridad: pequeños momentos para parar, respirar, poner nombre a lo que
sentimos y educar la atención.
Despertar religioso: cuidamos el despertar de la interioridad de nuestros
alumnos en los Encuentros con Jesús.
Celebraciones y tiempos fuertes: vivimos la fe con alegría, al estilo de María,
en comunidad.
Compromiso social: campañas solidarias y educación para la justicia, la paz y
el cuidado de la casa común.
Creemos que la educación es una tarea compartida. Mantenemos una relación
cercana y constante con las familias, favoreciendo la comunicación, la colaboración y
el acompañamiento mutuo. Juntos construimos una comunidad educativa, educamos
en equipo: familias, alumnado y educadores remamos en la misma dirección. Nos
gusta escuchar, informar con cercanía y acompañar también cuando hay dificultades
